Ejemplares únicos

Una parafernalia de elementos, entre ellos, neo xilografía, collage de papeles de diario sobre tacos de madera, hilos, acrílico, además de una técnica que escapa y debe escapar al ojo del contemplador por mas avezado que este sea, constituye la base de los grabados-objeto de Cecilia Luque. Estos “ejemplares únicos” contradicen la esencia del grabado o sea, la multiplicación, así como contradicen la razón de ser de un diario cuya tipografía ha utilizado como elemento protagonista. El lenguaje se presenta fragmentado, hace zapping con las noticias y los títulos – reflejo de una sociedad en la que la atención ha caído hoy a diez segundos – por lo que nada sustancial puede aprehenderse en ese lapso.
Lo que Cecilia Luque, intuimos, intenta revertir a través de sus composiciones, es la necesidad de volver al dialogo fecundo, la necesidad de la no ocultación de la verdad, la necesidad de la no banalización de la palabra y que la voz disidente no sea ahogada ya no por la censura, sino por un fenómeno o sistema que, lo señala Cornelius Castoriades, hace que todo se torne insignificante.
No sabemos si Cecilia Luque por su juventud es consciente de estas reflexiones que se me ocurrieron cuando observaba sus obras para acercarlas a la mirada del espectador, tarea hoy harto difícil ante la inagotable sucesión de imágenes a la que estamos expuestos.
Buenos Aires, abril de 1999
Laura Feinsilber